Enfrentando un duro invierno fuera de Siria

Publicado 19 de febrero de 2013 no picture

Se registró el día 15 de enero de 2012
  • 69 Artículos

"Vuelve el invierno, y hace frío, no sólo por la noche, sino también durante el día. La semana pasada, llovió y el agua entró toda en nuestra carpa. Cuando acá llueve aquí, a la mañana cuando nos despertamos vemos todo lleno de agua al frente de nuestra carpa." Cuenta Rami, de 11 años de edad y quién ha estado viviendo junto con sus padres y hermanos en un campo de refugiados en Jordania desde hace dos meses.

"Cuando llueve sientes el frío. Es muy malo para uno. Es fácil enfermarse cuando estás casi congelado todo el tiempo. Cuando un niño se enferma, sus padres se preocupan y tienen que comprar medicinas y hasta inyecciones para que sus hijos mejoren"

"Cuando hace frío, nos ponemos la ropa que nuestra madre ha cosido para nosotros, hecha de mantas viejas. Algunas de las mantas que teníamos vinieron con nosotros desde Siria y el resto las tenemos desde que estamos aquí. Mi madre nos va coser unos guantes y unos calcetines y sombreros de las mantas que nos dieron. También usamos el pijama que mi madre nos hizo con las mantas y cuando hace mucho frío, salimos a la calle a correr y a hacer un montón de ejercicio para mantenernos calientes, pero luego nos cansamos."

Mis dos hermanos más jóvenes no pueden decir muchas palabras todavía, pero cuando hace frío, saben decir la palabra "frío". Ya conocen la palabra. Ellos saben decir 'mamá', 'papá', sólo unas pocas palabras - pero saben decir 'frío'

Este es uno de los testimonios recopilados por la Organización Save the Children en su informe Fuera en el Frío, en el que documenta cómo los niños y niñas sirios refugiados en los países vecinos intentan desesperadamente sobrevivir a las duras condiciones climáticas.

De acuerdo a la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). , desde que la actual agitación en Siria comenzó en marzo de 2011, más de 500000 personas se han visto obligadas a huir de sus hogares en busca de seguridad en los países vecinos de Turquía, Líbano y Jordania.

En el Líbano, muchos de los refugiados se hospedan con familias que los acogen en algunas de las zonas más pobres de Líbano o permanecen en edificios públicos, incluyendo escuelas, lo que ocasiona preocupaciones, pues el año escolar comenzará en poco tiempo. La mayoría de las personas que están buscando protección en Líbano provienen de Homs, Alepo y Daraa y más de la mitad tienen menos de 18 años. Mientras el conflicto en Siria continúa, la situación de los sirios desplazados en Líbano sigue siendo precaria.

También a Irak, han llegado más de 60.000 personas como refugiadas. La mayoría de las familias huyeron de Siria con lo puesto y sin apenas ropa de abrigo con lo que, a pesar del frío, no es raro ver a muchos niños en manga corta y sandalias, desprotegidos frente al agua helada de la lluvia y el viento gélido que sopla en las zonas desérticas donde están asentados los campos de refugiados.

Según reportes de Save the Children, las duchas solo cuentan con agua fría y, a medida que el tiempo se pone más frío, las familias han empezado a dejar de ducharse – muchos niños y niñas nos han contado que llevan semanas sin recibir un baño o una ducha, con el riesgo que ello supone para el incremento de enfermedades.

Imagen 1: Un chico en la ciudad de Aleppo en Siria, la cual ha sido un sitio de combates prolongados durante el conflicto. © UNICEF/NYHQ2012-1290/Alessio Romenzi

Imagen 2: Refugio de niños en el sótano de una casa en la ciudad de Aleppo. Después de que las casas de las familias fueron destruidas durante un bombardeo, un amigo en común ofreció el sótano para su uso.© UNICEF/NYHQ2012-1295/Alessio Romenzi




comments powered by Disqus

Lee más