Feminismo: Reflexiones desde el Otro Lado

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Gary Alvarez Mejia
Se registró el día 22 de febrero de 2017
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Sé muy bien que la palabra feminismo resuena en las mentes de todos nosotros de una manera distinta. Para muchas, en especial en el siglo XIX, el feminismo significó una lucha por la igualdad y los derechos civiles, incluso en medio de sociedades que hacían a sus demandas oídos sordos, no por la raíz o la naturaleza de éstas, sino porque eran mujeres. Para otros, en un contexto más cercano al actual, el feminismo supone una oportunidad de cambio real y liberación del sistema desigual en el que, nos cueste o no creerlo, vivimos en pleno siglo XXI. Corrientes como el Feminismo Comunitario, con base en Bolivia y otros países de Latinoamérica, por ejemplo, ponen sobre la mesa una propuesta más amplia y compleja que la sola lucha contra la dominación patriarcal, sugiriendo que la opresión del sistema hoy en día se ejerce sobre la mujer, el hombre y la naturaleza. En resumen, se pretende ampliar el escenario de lucha habitual, a otros campos como el de las palabras y los significantes y significados.

En realidad, no podemos hablar de feminismo como una masa sólida y uniforme de pensamiento y voluntades. Lo cierto es que existen feminismos, de distinto origen y con diversos propósitos. Para corroborar, te invito a leer sobre los orígenes del movimiento y sus diferentes olas.

Hoy en día, el Feminismo sigue levantando controversia. Hay quienes insisten en que “las feministas” en la actualidad son radicales, desconociendo o ignorando las situaciones de vida de las y los activistas de este movimiento. Es sabido que cuando se agotan las instancias convencionales, se debe recurrir a la movilización a efectos de hacerse oír. Existen también personas que entienden que el Feminismo es una herramienta para concertar el dominio opresivo de la mujer sobre el hombre. Personalmente, discrepo con este tipo de percepción, porque suena hasta ilógico que un movimiento que enarbola la igualdad de trato y oportunidades entre ambos géneros promueva desde la esfera del poder (que en muchos casos NO logra alcanzar) la dominación de las víctimas históricas por sobre el otro opresor.

Si de un debate se tratara, nos tomaría incontables jornadas tan solo para expresar los argumentos que todos tienen acerca de los Feminismos, sin considerar la evidente dificultad que representaría un intento de ponerse de acuerdo.

En fin, no estoy acá para menospreciar puntos de vista ni azuzar debates jalados de los pelos, sino para informar y agradecer por las banderas que el Feminismo ondea en favor de los hombres.

¿Por qué agradecer? ¿Qué banderas? ¿Qué tengo yo –un hombre cis de 19 años de edad, de clase media y cursando estudios universitarios- que agradecer al Feminismo?

Le agradezco por la lucha en pro de una sociedad en la que yo pueda expresar mis sentimientos –llorar, sonrojarme, estallar de felicidad- sin temor a que me llamen maricón.

Al Feminismo le agradezco su interminable esfuerzo por empoderar a las niñas y mujeres, porque que al crecer –y si es que decido constituir una familia- no cargaré el enorme peso de ser el único e indiscutible “proveedor económico” y “sostén emocional” de esta.

Asimismo, agradezco a las corrientes Feministas contemporáneas porque, si así lo deseo, puedo usar el color que a mí me dé la gana usar.

Del mismo modo, estoy agradecido con la construcción de una sociedad libre de prejuicios porque no tendré vergüenza ni me indignaré si una mujer me invita a cenar.

También le doy gracias porque, si así lo decido, puedo trabajar en lo que a mí me gusta sin temor a ser mal visto por optar por ocupaciones “poco convencionales para varones”; y porque mis amigas podrán ser ingenieras, abogadas, bioquímicas o profesoras sin que sus carreras profesionales sean descritas como “rosas en medio de espinas” (en referencia a ser la única mujer entre toda un mundo profesional de varones).


Finalmente, estoy agradecido y comprometido con el Feminismo porque sus reivindicaciones promueven una sociedad más justa, equitativa y libre de prejuicios para hombres y mujeres.






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