Cambio Climático y Migración: 4 Datos que Deberían Preocuparnos

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Un niño sumergido en un río intenta mantenerse a flote agarrándose a un palo
Fotografía: Igor Grozdanic Todos los créditos: https://plus.google.com/111952517466271527102

A estas alturas, todos tenemos al menos una idea más o menos madura acerca de qué es el Cambio Climático (y si no, aquí puedes informarte).

Para introducirnos al tema, conviene plantear la siguiente pregunta: ¿qué tiene que ver este fenómeno con la migración?

Para responderla, hay que reflexionar acerca de las razones por las que una persona decide (o se ve obligada a) migrar. Tradicionalmente, podemos clasificar los tipos de migración al observar algunas variables como la duración, el carácter voluntario y el destino hacia donde se migra.

Así, vemos que la migración en función al cambio climático se ve fundamentada en la alteración (que incide negativamente) de las condiciones de vida habituales de un pueblo asociada a procesos ambientales y eventos graduales tales como sequías, desertificación, escasez del agua y la inseguridad alimentaria, lo que desemboca en un deterioro gradual de los medios de vida y la posibilidad de sustentabilidad.

En este sentido, por ejemplo, si una comunidad ganadera rural pudo sobrevivir y prosperar en su actividad por generaciones, el cambio climático presentado en fenómenos tales como la desertificación generaría problemas graves en la producción ganadera, una baja en la productividad y por tanto en la estabilidad económica y la autosuficiencia, lo que sería una causal de migración de esta comunidad vinculada al fenómeno de cambio climático.

Sin lugar a dudas, el cambio climático ha intensificado la frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos. Un conocido ejemplo de ello es el fenómeno de El Niño, que en los últimos meses tomó a Colombia, Perú y otros países de la costa pacífica sudamericana por sorpresa. Y no porque este fenómeno, que es periódico, haya variado de temporada, sino que esta última llegada de El Niño azotó con inusitada fuerza a países que incluso se consideraban “preparados” para el evento.

Según el reciente Informe de la Organización Meteorológica Mundial, 2015 fue el año más caluroso jamás registrado. En España, el nuevo récord de temperatura es de 46,2 grados centígrados y en Sudáfrica, 48,4.

Las estaciones se han vuelto menos predecibles, las lluvias más variables, se tienen eventos fuera de temporada y se favorecen los procesos de degradación gradual que conlleva a la desertificación de regiones susceptibles y a la migración de poblaciones enteras.

Ahora bien, con la situación un tanto mejor ilustrada, te presento 4 datos verdaderamente preocupantes relacionados al desplazamiento forzado de personas a causa del cambio climático:

1. Durante los últimos 20 años, el número de desastres naturales se ha incrementado de aproximadamente 200 por año a más de 400 y durante el año 2008 más de 20 millones de personas resultaron desplazadas por desastres naturales relacionados con el clima. Si bien el medioambiente ha sido un promotor de la migración, ya que fueron cambios en los patrones del clima los que motivaron las olas de salida de los humanos de África hace 125 millones de años, estas alteraciones del clima eran resultado de la variación en la órbita terrestre y de los periodos de glaciación, y no de condiciones creadas por el hombre o “antropogénicas” (resultado de actividades humanas), las cuales son la principal causa del cambio en los patrones del clima en la actualidad.

2. Algunos estudios, entre ellos uno de los más citados, Myers (2005), afirman que las degradaciones medioambientales conducirán a éxodos masivos de gente en los próximos años y han intentado estimar su alcance.

Según Myers, “cuando el calentamiento de la tierra cobre fuerza pueden llegar a haber hasta 200 millones de personas afectadas por las alteraciones de los sistemas monzónicos y otros tipos de precipitaciones, por sequías de una virulencia y duración sin precedentes, y por la elevación del nivel del mar e inundaciones de zonas litorales”.

Para darnos una idea, estos 200 millones de personas, equivalen a diez veces la cifra actual de refugiados documentados y poblaciones desplazadas internamente. En cifras relativas, ello significa que en el 2050 el cambio climático habrá sido la causa del desplazamiento de una persona por cada 45 en el mundo.

3. El número de “migrantes debido al cambio climático” varía en gran medida, pero de acuerdo a datos propios del ACNUR, la población mundial de desplazados forzados se contabilizaron en 25.9 millones de personas a principios de 2012, de los cuales 10.4 millones son refugiados y 15.5 millones de personas desplazadas internamente (PDI) (Riera, 2013:3). Para el 2013, el número de desplazados se contabilizó en 21.9 millones de personas, donde los países en desarrollo representan la gran mayoría de desplazamiento causados por desastres cada año: más del 85 por ciento en 2013, y el 97% entre 2008 y 2013 (Centro Internacional del Desplazamiento Interno, IDMC, 2014:18).

4. Es probable que nunca hayas oído hablar de Tuvalu ni de su capital, Funafuti. No es de extrañar; en muchos sentidos, es un microestado: el Estado independiente de menor población del mundo —solo superior a la Ciudad del Vaticano—, con una superficie de 25,44 km2 —únicamente por encima de Mónaco, Nauru y la Santa Sede—, esparcidos en un puñado de atolones e islas coralinas en un arco de unos 700 km en medio del océano Pacífico, y cuyos países fronterizos son apenas más relevantes geográficamente.

Aun así, ahora que sabes de su existencia, tampoco merece la pena que lo memorices. ¿Por qué te lo digo? Pues porque entre 30 y 50 años en el futuro, el país habrá desaparecido bajo el mar o, en el mejor de los casos, con las perspectivas actuales, quedarán un puñado de islotes inhabitables. Sus 11.000 habitantes tendrán que haber encontrado un nuevo hogar para entonces o un modo de sobrevivir sin tierra firme sobre el nivel de los mares; de otro modo, por el ascenso del nivel del mar como consecuencia del cambio climático, todo un país se ahogará.

Nuestra madre, la Tierra, está sufriendo cambios traumáticos; y nuestros hermanos en muchas partes del mundo se ven obligados a migrar en busca de un hogar que les brinde al menos condiciones de vida dignas. Puede parecer sensacionalista, pero los datos hablan y la situación es preocupante. Como jóvenes, tenemos una responsabilidad moral con nuestros ancestros y con las futuras generaciones, de actuar y ser el cambio real.

Entérate de lo que está pasando, involúcrate en la realidad, ponte en movimiento. Nuestros hermanos nos lo demandan.

 

Este artículo fue publicado originalmente en la antigua plataforma en línea de Voices of Youth y fue recreado por el autor en este nuevo sitio.

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