¡Inspira a los demás! TÚ puedes hacer el cambio.

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Niña aprendiendo ciencia de forma didáctica.

Alguna vez te has preguntado ¿qué hace que alguien se interese por la ciencia? Muchas personas creen que uno nace con un talento innato para un área determinada; también existe la creencia de que los niños tienen más habilidades que las niñas para las matemáticas. Pero la verdad, ante todas estas creencias se ha ido desvelando con el tiempo que existen distintos factores determinantes en el desarrollo de habilidades, intereses y gustos.

A lo largo de mis 16 años he conocido a muchos talentos jóvenes en diversas áreas, y he podido notar varios factores en común en estas personas: el tremendo esfuerzo que hacen para salir adelante, una pasión notoria por las cosas que les gustan, ganas inmensas de cambiar el mundo… y me pregunto ¿en cuánto de esto habrá influido la estimulación temprana de ellos cuando pequeños?

Pero ¿qué es la estimulación temprana? Según una publicación de UNICEF, durante los primeros años de vida de un niño, los padres y cuidadores son un factor fundamental para su desarrollo cerebral, y las herramientas que ellos utilicen a lo largo de la infancia del niño o niña, constituyen una base muy importante en sus vidas. Estas herramientas incluyen hablar, jugar, leer, cantar e incluso amar, por lo que la estimulación temprana consiste en entregarle a un niño o niña distintas experiencias para así potenciar sus habilidades al máximo.

Según el Center on the Developing Child de la Universidad de Harvard, la plasticidad del cerebro durante la edad temprana hace que sea más fácil y más eficaz influir en la arquitectura del cerebro de un bebé que está en desarrollo, que volver a cablear partes de su circuito en la edad adulta; es decir que durante la niñez el cerebro es capaz de procesar de forma más eficiente un montón de información, y por eso es más fácil y adecuado educar y potenciar a una persona de corta edad, que a una más adulta.   

Ahora enfoquemos lo dicho anteriormente en el área STEM (sigla en inglés para ciencia, tecnología, ingeniería y matemática).

Muchas personas reconocidas a nivel mundial en esta área fueron personas muy creativas y se vieron altamente interesadas por curiosear e inventar cosas desde una edad temprana. Tomemos el ejemplo de la chilena Barbarita Lara, ganadora del “MIT Technology Review: Innovadores menores de 35 años de LATAM” que, interesada en la tecnología e innovación desde pequeña, disfrutaba desarmando y rearmando computadores: “Me demoré tres días en armar el computador. Y no me funcionaba, no me funcionaba, y al tercer día me funcionó. Sentí esa satisfacción personal de que lo hice con mis manos, funcionó. Yo lo arreglé con mis manos. Y como que ahí me empoderé y dije: 'yo, de ahora en adelante, quiero armar computadores” .

Detrás de ese interés estuvo su padre, quien trabajaba en el servicio de criptografía de la Armada Chilena, y quien llevó a casa el primer computador que Barbarita desarmó. Como ella, hay más personas increíblemente talentosas en lo que hacen y, detrás de ell@s, probablemente una fuerte estimulación temprana por quienes fueron influyentes en su infancia, ya sea padres, herman@s, tí@s, abuel@s, tutores u otros interesad@ en potenciar el talento de esa pequeña persona en desarrollo.

En lo personal, mi padre también fue fundamental en mi introducción al mundo STEM, especialmente en la astronomía que, pese a no ser mi área de principal interés, es algo que me gusta mucho y que en un futuro quiero seguir explorando.

Él siempre me incentivó (y me incentiva) a participar en actividades relacionadas a esta área, y no porque sea un astrónomo ni un científico, sino porque le encanta aprender cosas nuevas y me inculcó ese amor por aprender también a mí.

Algunos de mis profesores también han sido muy importantes en esto, ya que me motivaron a ir más allá de lo que estaba aprendiendo en clases y me ofrecieron las herramientas para avanzar un poco más.

La enseñanza en STEM tiene un papel fundamental en nuestro desarrollo como sociedad, ya que sus avances han permitido a que progresemos en diversas áreas como agricultura, salud, energías renovables y otras. Como expone UNESCO, para avanzar en la Agenda 2030 de Naciones Unidas, la educación en STEM desde la escolaridad inicial permite preparar a los jóvenes del presente y generar mayor interés por las carreras STEM (que ya están siendo altamente demandadas) y que tiene gran proyección laboral para el futuro.

Ojo, que la estimulación temprana tampoco se trata de obligar a una niña o a un niño a que le guste algo: la idea es brindarle lo necesario para que se desarrolle y estimule su creatividad, por ejemplo a través del juego. En una encuesta hecha por The Harris Poll en conjunto con LEGO Education en escuelas, el 95% de los profesores señaló que las actividades prácticas ayudan a los estudiantes a tener confianza en STEM, y el 89% de los estudiantes encuestados dijo aprender cosas nuevas al realizar este tipo de actividades.

Jugar con bloques LEGO puede ayudarnos a potenciar la creatividad y el ingenio, y hacer de algo sencillo un impacto tremendamente positivo en l@s más pequeñ@s. Otra forma de aprender jugando, es la plataforma desarrollada por el Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT) para introducir a personas entre 8 a 16 años al mundo de la programación, llamada “Scratch, que permite aprender a programar historias interactivas, animaciones, juegos y todo lo que se te ocurra; pensar de una forma creativa, trabajar en equipo y desarrollar habilidades útiles para el futuro. ¡Muy recomendada!

Todos y todas podemos aportar un poco para acercar a nuestr@s sobrin@s, herman@s, etc, en el área STEM: podemos enseñarles a sumar de una forma didáctica, contarles datos curiosos de la naturaleza, y a las niñas podemos contarle historias de mujeres en STEM para que se inspiren y puedan ver que la ciencia no es algo sólo para niños (como se cree habitualmente).

Esto último es fundamental, pues hoy en día aún existe una brecha de género tremenda en STEM, y somos todas responsables de hacer un cambio y trabajar en conjunto para aportar a nuestro presente y futuro. Los sistemas educacionales, la estimulación temprana y las mentorías son sumamente importantes en la determinación del interés de las niñas en las áreas STEM, tendiendo además a aumentar la auto confianza y el sentido de eficacia personal de ellas en más ámbitos

Por lo mismo, ayudar a l@s más pequeñ@s a desarrollar sus potenciales, no es solo un trabajo de padres y cuidadores. Muchas veces no lo notamos, pero vivimos en una sociedad altamente adulto-centrista y nosotros los adolescentes quedamos invisibilizados. Pero TÚ puedes ser la persona que inspire a un niño o niña a involucrarse en algo. Los y las niñas son capaces de aprender un montón de cosas, sobre todo durante los primeros años y TÚ puedes ayudarles a ser brillantes. ¡Inspira a los demás!, TÚ puedes hacer el cambio.

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